7 de octubre de 2010

Primer día de mes

Vaya mañana que he tenido. No os hacéis una idea. Hoy decidí renunciar a la comodidad de trabajar desde casa, en pijama y despeinada, obviando madrugones, por subir al despacho. Trabajo desde más temprano y me cunde más, y dicho sea de paso, me socializo un poco, que a mediados de semana va tocando. Pero no he podido trabajar mucho, porque la licencia de la base de datos que uso estaba caducada, y no me dejaba meter datos. Problemas técnicos aparte, la mañana ha dado mucho de sí.

Y es que una vez consultadas las tres cuentas de correo (la personal, la del trabajo, y esa que todo el mundo tiene con un nombre más serio, por si acaso, pero que nunca tiene mensajes); una vez cotilleado los estados del tuenti de todos mis amigos, y una vez cambiada la foto de perfil del facebook hasta en tres ocasiones, me he quedado sin nada que hacer. Y me ha dado por meterme en la banca online para ver el estado de mis cuentas. Que no penséis que tengo acciones, o fondos de inversión ni nada de eso, no. Puro aburrimiento, para ver que tal íbamos en lo que llevamos de mes.

Maldita la hora. No me arrepiento más ... Resulta que tras un verano movidito, del que no puedo quejarme (eso vaya por delante), mi cuenta de ahorros ha desaparecido. Cosa por otro lado normal y nada escandalosa, porque soy abanderada de disfrutar el dinero, y si puede ser fuera de tu ciudad, más que mejor. Pero no he contado yo, que la falta de ahorros le iba a dar un mordisco a la cuenta de diario, de la que se paga la casa, el coche, el teléfono ... Y he tenido que mirar dos veces, porque no podía ser que la cifra que marcaba fuera real, ¿solo dos número? ¿en serio? estamos a primero de mes y ¿ESO ES LO QUE NOS QUEDA? Me han entrado unos sudores fríos, y la actitud más madura que se me ha ocurrido en ese momento, ha sido cerrar la ventana del explorador. Como si con ese absurdo gesto, mi saldo fuera a aumentar, o las facturas se fueran a terminar. Así, sin miedo, como si tal cosa, he cerrado. Y me he pasado toda la mañana entrando cada 20 minutos por si había cambios. Evidentemente, alma cándida, no habrá cambios si no ingresas algo. Pero no sé, tenía la esperanza de que algún regalo de boda tardío, una devolución de hacienda a destiempo, un millonario desinteresado que me quiere patrocinar ...

No hace falta que os diga que mi cuenta no ha cambiado lo más mínimo en toda la mañana, no al menos hasta que no he pedido ayuda al 112, o sea mi madre, para un préstamos rápido y el pago de algunas cosas pendientes (benditas madres). Pero ha sido curioso como estaba totalmente convencida que si cada cierto tiempo lo miraba, el saldo iba a cambiar (siempre para mejor). Es algo que además me pasa también con el tuenti y el facebook. Hoy mismo: 9.00 am 0 comentarios. 9.10 am 0 comentarios. 9.12 0 comentarios ... y así toda la mañana.

En fin, que estos aires de otoño que ya se van notando, nos traen también la necesidad de recortarnos un poco en gastos y empezar a guardar para cuando achuche el invierno, como las hormiguitas. Aunque ahora que lo pienso, las hormigas recolectan durante el verano, no se van tres veces de vacaciones ... Sabia naturaleza. Que pase este mes de octubre rápido por favor ....

26 de abril de 2010

Tánger

Tánger huele a especias, a comino, a curry, a couscous y a piel curtida por el sol. Está llena de callejas, cafés, tiendas típicas y bazares por los que se cuelan los turistas en busca de gangas que traer a España. Es la ciudad que conecta África con Europa, en la que las olas del suave Mediterráneo se abrazan con el azul Atlántico.

Tánger ha sido romana, bizantina, portuguesa, inglesa, francesa, española y por fin marroquí. Eso la convierte en una tierra de llena de contrastes, llena de culturas. Tierra de religiones musulmana, judía y cristiana, todas conviviendo en paz.

Tánger, mi primer contacto con Marruecos, que no el último, ha sido para mí, sorprendente e inesperada. Hay quien dice que la cultura árabe te enamora, o te repele. Yo sin duda soy de las primeras y repetiré seguro. Me ha fascinado la comida, el ruido, el té moruno con menta, el Petit Socco, las farmacias bereber ... Pero lo mejor sin duda, el trato de sus gentes: su disposición, su amabilidad, la cortesía hasta en el regateo, y sobre todo el esfuerzo que hacen por adaptarse a los occidentales, entender nuestra lengua y respetar nuestra cultura.

Tánger no es la ciudad más hermosa que he visitado, ni la más fascinante, ni siquiera la más grande o espectacular. Pero sus calles están llenas de encanto. Quizás sea la luz, quizás sea la mezcla de colores. Quizás sea el sonido, el movimiento, el resonar lejano de la llamada a la oración. Tánger es tan bonita que aún deshaciendo la maleta no he vuelto del todo ...

9 de febrero de 2010

Feliz 19 cumpleaños

Este año mi experimento sociológico de investigación cuantitativa ha consistido en cambiarme la edad. El año pasado por estas fechas, en pleno anuncio de mi futuro matrimonio, alteraba los datos en las redes sociales y modificaba el día de mi cumpleaños. Quería saber quién estaba al tanto del evento, y quién solo me felicitaba por chivatazo. Y la verdad es que me lleve una grata sorpresa, y recibí muchas felicitaciones de gente que no tenía porqué acordarse.

Este año mi investigación es diferente, es más cualitativa. Y como anoche empecé a notarme como me pesaban todos y cada uno de mis años, decidí aplicarla antes de tiempo, y combinarla con terapia. Qué mejor terapia que encender el ordenador y ver "FELICIDADES, HOY CUMPLES 19 AÑOS". Es genial, os lo recomiendo a todos.

Y es que lo de cumplir años reconozco que lo llevo un poquito regular. Que yo me miro al espejo y me veo estupenda, sin arrugas ni nada. No es eso. Es que pienso en como pasa el tiempo, que hace dos días celebraba mi mayoría de edad con una botella de malibú e iniciaba los tonteos con el que hoy comparto cama y mantel. Y hace un año (¡solo un año!) anunciaba a bombo y platillo que me casaba. Jo, no me digáis que no es cruel el tiempo ...

Así que nada, como homenaje me autofelicito por mis 19 añitos recién estrenados, que me han caído genial, que me hacen sentir rejuvenecida y que me recuerdan a que aún me queda una década estupenda por delante y mil cosas que hacer. Ya mañana tendré tiempo de sentirme esos 27 años en el cuerpo, de ver que ando peligrosamente cerca de los 30 y que solo me quedan 3 años para hacer todas esas cosas que hace tan poco tiempo planeé y que aún están por hacer. Pero eso ya mañana, hoy cumplo 19 y mis metas son otras ...